CAMBIA DE ESTRATEGIA

NUESTRA REFLEXIÓN DEL DÍA:
Dicen que una vez, había un ciego sentado en un parque, con una gorra a sus pies y un cartel en el que, escrito con tiza blanca, decía:

"POR FAVOR AYÚDEME, SOY CIEGO".

Un creativo de publicidad que pasaba frente a él, se detuvo y observó unas pocas monedas en la gorra. Sin pedirle permiso tomó el cartel, le dio la vuelta, tomó una tiza y escribió otro anuncio. Volvió a poner el pedazo de madera sobre los pies del ciego y se fue.

Por la tarde el creativo volvió a pasar frente al ciego que pedía limosna. Ahora su gorra estaba llena de billetes y monedas.

El ciego reconociendo sus pasos le preguntó si había sido él quien re-escribió su cartel y sobre todo, qué que era lo que había escrito allí.

El publicista le contestó: -"Nada que no sea tan cierto como tu anuncio, pero con otras palabras".

Sonrió y siguió su camino. El ciego nunca lo supo, pero su nuevo cartel decía: "ESTAMOS EN PRIMAVERA, Y… YO NO PUEDO VERLA"

Moraleja
Cambiemos de estrategia cuando algo no nos sale, y verás que puede que resulte mejor de esa manera.

MANOS QUE ORAN

Nuestra Reflexión del día:
Durante el siglo XV, en una pequeña aldea cercana a Nuremberg, vivía una familia con 18 niños. Para poder poner pan en la mesa para tal prole, el padre, y jefe de la familia, trabajaba casi 18 horas diarias en las minas de oro, y en cualquier otra cosa que se presentara. A pesar de las condiciones tan pobres en que vivían, dos de los hijos de Albrecht Durer tenían un sueño. Ambos querían desarrollar su talento para el arte, pero bien sabían que su padre jamás podría enviar a ninguno de ellos a estudiar a la Academia.

Después de muchas noches de conversaciones calladas entre los dos, llegaron a un acuerdo. Lanzarían al aire una moneda. El perdedor trabajaría en las minas para pagar los estudios al que ganara. Al terminar sus estudios, el ganador pagaría entonces los estudios al que quedara en casa, con las ventas de sus obras, o como fuera necesario. Lanzaron al aire la moneda un domingo al salir de la Iglesia. Albretch Durer gano y se fue a estudiar a Nuremberg.

Albert comenzó entonces el peligroso trabajo en las minas, donde permaneció por los próximos cuatro años para sufragar los estudios de su hermano, que desde el primer momento fue toda una sensación en la Academia.

Los grabados de Albretch, sus tallados y sus óleos llegaron a ser mucho mejores que los de muchos de sus profesores, y para el momento de su graduación, ya había comenzado a ganar considerables sumas con las ventas de su arte.

Cuando el joven artista regresó a su aldea, la familia Durer se reunió para una cena festiva en su honor. Al finalizar la memorable velada, Albretch se puso de pie en su lugar de honor en la mesa, y propuso un brindis por su hermano querido, que tanto se había sacrificado para hacer sus estudios una realidad.

Sus palabras finales fueron: "Y ahora, Albert hermano mío, es tu turno. Ahora puedes ir tú a Nuremberg a perseguir tus sueños, que yo me haré cargo de ti".

Todos los ojos se volvieron llenos de expectativa hacia el rincón de la mesa que ocupaba Albert, quien tenía el rostro empapado en lágrimas, y movía de lado a lado la cabeza mientras murmuraba una y otra vez: "No… no…no…".

Finalmente, Albert se puso de pie y secó sus lágrimas. Miró por un momento a cada uno de aquellos seres queridos y se dirigió luego a su hermano, y poniendo su mano en la mejilla de aquel le dijo suavemente: "No, hermano, no puedo ir a Nuremberg. Es muy tarde para mí. Mira lo que cuatro años de trabajo en las minas han hecho a mis manos. Cada hueso de mis manos se ha roto al menos una vez, y últimamente la artritis en mi mano derecha ha avanzado tanto que hasta me costó trabajo levantar la copa durante tu brindis… mucho menos podría trabajar con delicadas líneas el compás o el pergamino y no podría manejar la pluma ni el pincel. No, hermano… para mí ya es tarde".

Mas de 450 años han pasado desde ese día. Hoy en día los grabados, óleos, acuarelas, tallas y demás obras de Albretch Durer pueden ser vistos en museos alrededor de todo el mundo. Pero seguramente usted, como la mayoría de las personas, sólo recuerde uno. Lo que es más, seguramente hasta tenga uno en su oficina o en su casa.

Un día, para rendir homenaje al sacrificio de su hermano Albert, Albretch Durer dibujó las manos maltratadas de su hermano, con las palmas unidas y los dedos apuntando al cielo. Llamó a esta poderosa obra simplemente "Manos", pero el mundo entero abrió de inmediato su corazón a su obra de arte y se le cambió el nombre a la obra por el de "Manos que oran".

La próxima vez que vea una copia de esa creación, mírela bien. Permita que sirva de recordatorio, si es que lo necesita, de que nadie, nunca, ¡triunfa solo!

GANADORES Vs PERDEDORES

NUESTRA REFLEXIÓN DEL DÍA:
Cuando un ganador comete un error, dice: "Yo me equivoqué".
Cuando un perdedor comete un error, dice: "No fue mi culpa".

Un ganador trabaja más fuerte que el perdedor y tiene más tiempo;
Un perdedor está siempre "muy ocupado" para hacer lo que es necesario.

Un ganador enfrenta y supera el problema.
Un perdedor le da vueltas y nunca logra superarlo.

Un ganador se compromete;
Un perdedor hace promesas que no suele cumplir.

Un ganador dice, "Yo soy bueno, pero no tan bueno como a mí me gustaría ser".
Un perdedor dice, "Yo no soy tan malo como lo es mucha otra gente".

Un ganador escucha, comprende y responde.
Un perdedor sólo espera hasta que le toque su turno para hablar.

Un ganador respeta a aquellos que son superiores a él y trata de aprender algo de ellos.
Un perdedor se resiente con aquellos que son superiores a él y trata de encontrarle los defectos.

Un ganador se siente responsable por algo más que su trabajo solamente;
Un perdedor no colabora y siempre dice, "Yo sólo hago mi trabajo".

Un ganador dice, "Debe haber una mejor forma de hacerlo…"
Un perdedor dice, "Esta es la manera en que siempre lo hemos hecho".

Un ganador responde en cuál de los 2 grupos se encuentra??? 
PERDEDORES O GANADORES???

SACUDETE Y SUBE

NUESTRA REFLEXIÓN DEL DÍA:
Se cuenta de cierto campesino que tenia una mula ya vieja. En un lamentable descuido, la mula cayó en un pozo que había en la finca. El campesino oyó los bramidos del animal, y corrió para ver lo que ocurría. Le dio pena ver a su fiel servidora en esa condición, pero después de analizar cuidadosamente la situación, creyó que no había modo de salvar al pobre animal, y que más valía sepultarla en el mismo pozo.
El campesino llamó a sus vecinos y les contó lo que estaba ocurriendo y los enlisto para que le ayudaran a enterrar la mula en el pozo para que no continuara sufriendo.

Al principio, la mula se puso histérica.
Pero a medida que el campesino y sus vecinos continuaban paleando tierra sobre sus lomos, una idea vino a su mente. A la mula se le ocurrió que cada vez que una pala de tierra cayera sobre sus lomos.
¡ELLA DEBIA SACUDIRSE Y SUBIR SOBRE LA TIERRA! Esto hizo la mula palazo tras palazo.
SACUDETE Y SUBE. sacúdete y sube. sacúdete y sube!! Repetía la mula para alentarse a sí misma.

No importaba cuan dolorosos fueran los golpes de la tierra y las piedras sobre su lomo, o lo tormentoso de la situación, la mula luchó contra el pánico, y continuó SACUDIENDOSE Y SUBIENDO. A sus pies se fue elevando de nivel el piso. Los hombres sorprendidos captaron la estrategia de la mula, y eso los alentó a continuar paleando. Poco a poco se pudo llegar hasta el punto en que la mula cansada y abatida pudo salir de un brinco de las paredes de aquel pozo. La tierra que parecía que la enterraría, se convirtió en su bendición, todo por la manera en la que ella enfrentó la adversidad.

¡ASI ES LA VIDA!
Si enfrentamos nuestros problemas y respondemos positivamente, y rehusamos dar lugar al pánico, a la amargura, y las lamentaciones de nuestra baja autoestima, las adversidades, que vienen a nuestra vida a tratar de enterrarnos, nos darán el potencial para poder salir beneficiados y bendecidos!

PRESOS ATRAS DE LAS REJAS

NUESTRA REFLEXIÓN DEL DÍA:
Era un hombre que había sido encarcelado. A través de un ventanuco enrejado que había en su celda gustaba de mirar al exterior. Todos los días se asomaba al ventanuco, y, cada vez que veía pasar a alguien al otro lado de las rejas, estallaba en sonoras e irrefrenables carcajadas. El guardián estaba realmente sorprendido. Un día ya no pudo por menos que preguntar al preso:
-Oye, hombre, ¿a qué vienen todas esas risotadas día tras día?

Y el preso contestó:

-¿Cómo que de qué me río? ¡Pero estás ciego! Me río de todos esos que hay ahí.

¿No ves que están presos detrás de esas rejas?

CLAVOS QUE DEJAN HUELLA

NUESTRA REFLEXIÓN DEL DÍA:
Esta es la historia de un muchachito que tenia muy mal caracter. Su padre le dio una bolsa de clavos y le dijo que cada vez que perdiera la paciencia, deberia clavar un clavo detras de la puerta.

El primer dia, el muchacho clavo 37 clavos detras de la puerta. Las semanas que siguieron, a medida que el aprendia a controlar su genio,clavaba cada vez menos clavos detras de la puerta.

Un día descubrio que era mas facil controlar su genio que clavar clavos detras de la puerta. Llego el dia en que pudo controlar su caracter durante todo el dia.

Despues de informar a su padre, este le sugirio que retirara un clavo cada dia que lograra controlar su caracter.

Los dias pasaron y el joven pudo anunciar a su padre que no quedaban mas clavos para retirar de la puerta…

Su padre lo tomo de la mano y lo llevo hasta la puerta. Le dijo: "has trabajado duro, hijo mio, pero mira todos esos hoyos en la puerta.. Nunca mas sera la misma. Cada vez que tu pierdes la paciencia, dejas cicatrices exactamente como las que aqui ves.

Tu puedes insultar a alguien y retirar lo dicho, pero del modo como se lo digas lo devastara, y la cicatriz perdurara para siempre. Una ofensa verbal es tan dañina como una ofensa fisica"

LA MARIPOSA

NUESTRA REFLEXIÓN DEL DÍA
Un hombre encontró un capullo de una mariposa y se lo llevó a casa para poder ver a la mariposa cuando saliera del capullo.

Un día vió que había un pequeño orificio y entonces se sentó a observar por varias horas, viendo que la mariposa luchaba por abrirlo mas grande y poder salir.

El hombre vió que la mariposa forcejeaba duramente para poder pasar su cuerpo a través del pequeño agujero, hasta que llegó un momento en el que pareció haber cesado de forcejear, pues aparentemente no progresaba en su intento.

Parecía que se había atascado. Entonces el hombre, en su bondad, decidió ayudar a la mariposa y con una pequeña tijera cortó al lado del agujero para hacerlo más grande y ahí fue que por fin la mariposa pudo salir del capullo. Sin embargo, al salir la mariposa tenía un cuerpo muy hinchado y unas alas pequeñas y dobladas.

El hombre continuó observando, pues esperaba que en cualquier instante las alas se desdoblarían y crecerían lo suficiente para soportar al cuerpo, el cual se contraería al reducir lo hinchado que estaba.

Ninguna de las dos situaciones sucedieron y la mariposa solamente podía arrastrarse en círculos con su cuerpecito hinchado y sus alas dobladas. Nunca pudo llegar a volar.

Lo que el hombre en su bondad y apuro no entendió, fué que la restricción de la apertura del capullo y la lucha requerida por la mariposa, para salir por el diminuto agujero, era la forma en que la naturaleza forzaba fluidos del cuerpo de la mariposa hacia sus alas, para que estuviesen grandes y fuertes y luego pudiese volar.
La libertad y el volar solamente podían llegar luego de la lucha. Al privar a la mariposa de la lucha, también le fué privada su salud.

Algunas veces las luchas son lo que necesitamos en la vida. Si la naturaleza nos permitiese progresar por nuestras vidas sin obstáculos, nos convertiria en invalidos. No podríamos crecer y ser tan fuertes como podríamos haberlo sido.

Cuánta verdad hay en esto! Cuántas veces hemos querido tomar el camino corto para salir de dificultades, tomando esas tijeras y recortando el esfuerzo para poder ser libres.

Necesitamos recordar que nunca recibimos más de lo que podemos soportar y que a través de nuestros esfuerzos y caídas, somos fortalecidos así como el oro es refinado con el fuego.

Nunca permitamos que las cosas que no podemos tener, o que no tenemos, o que no debamos tener, interrumpan nuestro gozo de las cosas que tenemos y podemos tener. Nunca pensemos ni nos enfoquemos en lo que no tenemos, disfrutemos cada instante de cada día por lo que tenemos y nos ha sido dado!!!

EL ZAPATERO

NUESTRA REFLEXIÓN DEL DÍA:
La historia cuenta que había un zapatero que no podía cubrir sus mínimas necesidades con lo que ganaba en su trabajo.

Un día llego Jesús y le pidió que le arreglara sus sandalias, que estaban muy deterioradas. Jesús le dijo: te puedo dar lo que quieras si me las arreglas. El zapatero lo miró con desconfianza y le dijo: ¿Me puedes dar tu el millón de dólares que necesito para ser feliz? 

Entonces Jesús le dijo: Te puedo dar 100 millones de dólares, pero a cambio tendrías que darme tus piernas.

El zapatero respondió: ¿De qué me sirven 100 millones si no tengo piernas? 

Pero Jesús insistió: Te puedo dar 500 millones de dólares, si me das tus brazos.

¿Pero Señor qué puedo hacer con 500 millones y sin brazos?, ni siquiera podría comer solo. 

El Señor le habló de nuevo y dijo: Te puedo dar 1.000 millones si me das tus ojos.

El zapatero, contestó: ¿Qué puedo hacer yo con tanto dinero si no podría ver a mis hijos, a mi esposa y las cosas bellas de este mundo? 

Jesús con una dulce sonrisa le dijo: Tú dices que eres pobre, pero te he ofrecido ya 1.600 millones de dólares y los has rechazado. ¿No te das cuenta lo rico que eres?, que no cambiarías por todo el dinero del mundo las partes de tu cuerpo.

Es importante dejar de ver las riquezas que nos rodean y que no podemos obtener, y agradecer profundamente a Dios por nuestra salud y, sobre todo, por nuestra vida, que son las joyas más valiosas que podemos poseer.

“Él nos da esas riquezas que sólo podemos disfrutar si aceptamos que Él viva en nuestro corazón”

CICATRICES DEL ALMA

NUESTRA REFLEXION DEL DÍA:

En el sur de Florida, un niño decidió ir a nadar al lago que estaba detrás de su casa. Su mamá, desde la casa, lo miraba por la ventana. En un momento vio con horror lo que sucedía. Corrió hacia su hijo gritándole por el inminente peligro que lo acechaba. El niño se alarmó. Asombrado, vio a su mamá horrorizada, sin saber qué estaba sucediendo. Fue demasiado tarde. Desde el muelle, la mamá tomó al niño por sus brazos, justo cuando el caimán lo atrapaba por las piernas. La mujer intentó sacarlo con todas sus fuerzas, pero el animal era más fuerte.
A pesar de todo, el amor hizo que la mujer no soltara al niño y gritara pidiendo ayuda.
Un señor que escuchó los gritos, pudo llegar a tiempo para disparar y matar al caimán. Aunque sus piernas sufrieron bastantes daños, el niño sobrevivió y consiguió volver a caminar. 
Una vez recuperado, antes de salir del hospital, un periodista le preguntó al niño si le quería enseñar las cicatrices de sus piernas. El niño levantó la sábana y le mostró las cicatrices, pero volvió a cubrirse y con gran orgullo le mostró sus brazos diciendo: Las cicatrices que usted debe de ver son éstas. Sus brazos estaban llenos de moretones y arañazos, y añadió: Las tengo porque mamá no me soltó y me salvó la vida.

Moraleja: Nosotros también tenemos cicatrices de un pasado doloroso. Algunas son causadas por nuestros pecados, pero algunas son la huella de Dios que nos ha sostenido con fuerza para que no caigamos en las garras del mal.
“Recuerda que si te ha dolido alguna vez el alma, es porque Dios te ha sujetado con fuerza para que no caigas”

LAS QUEJAS

NUESTRA REFLEXIÓN DEL DÍA:
Hay personas que pasan todo el tiempo quejándose de esta manera:
El mundo hoy, va mal… El gobierno no satisface mis necesidades…
La Iglesia no me da respuestas… Mis amigos desaparecieron…
La señal de televisión no comenzó a transmitir…
Mi equipo ha perdido y es posible que descienda…
Mi mujer, siempre protesta que no le alcanza el dinero…
Esos niños que no paran de llorar… Mi jefe no me comprende…
La ciudad está toda sucia y las calles están rotas…
Nadie reconoce mi trabajo… Los precios no paran de subir.
!!Esto no es vida. Así no vale la pena!! Entonces creemos que todo sería mejor…
Si yo hubiese nacido en cuna de oro…
Si mis padres fueran más inteligentes…
Si no existiese tanta gente confundiendo mi vida…
Si yo consiguiese un diploma sin tener que estudiar…
Muchas veces a lo largo de mi vida me hice estos mismos cuestionamientos, que solo me producían dolor, sufrimiento y depresión. Un día comprendí que todo esto estaba en mi mente, pero que la realidad era otra, por eso dejé de quejarme y comencé a dar gracias a Dios por todo lo que me daba y hacía por mi.
Ahora veamos en qué condiciones vivió Jesús en este mundo:
Nació en un establo…
Multiplicó los panes y peces en un cesto…
Utilizó una casa para hablar a sus seguidores…
Hizo un milagro en un barco…
Montó en un asno…
Fue sepultado en un sepulcro… «Prestado»
Sin embargo Él nunca se quejó, ni murmuró de su condición. Jamás habló de la situación.
«No pierdas el tiempo lamentándote por lo que no tienes o por lo que no puedes alcanzar. Pregúntale a Dios cuál es Su plan y Su propósito para tu vida y espera. Un día, sin darte cuenta, estarás haciendo lo que siempre quisiste. Cambia tus quejas por paciencia, esperanza y fe»