MI POZO

NUESTRA REFLEXIÓN DEL DÍA

He aquí una rana que había vivido siempre en un mísero y estrecho pozo, donde había nacido y habría de morir. Pasó cerca de allí otra rana que había vivido siempre en el mar. Tropezó y se cayó en el pozo. 

-¿De dónde vienes? –preguntó la rana del pozo. 

-Del mar. 

-¿Es grande el mar? 

-Extraordinariamente grande, inmenso. 

La rana del pozo se quedó unos momentos muy pensativa y luego preguntó: 

-Es el mar tan grande como mi pozo? 

-¿Cómo puedes comparar tu pozo con el mar? Te digo que el mar es excepcionalmente grande, descomunal. 

Pero la rana del pozo, fuera de sí por la ira, aseveró: 

-Mentira, no puede haber nada más grande que mi pozo; ¡nada! ¡Eres una mentirosa y ahora mismo te echaré de aquí!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *